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Brasil: Lula se acerca a la reelección con casi todas las urnas escrutadas

Lula obtenía el 51,77% frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro con el 99,92% de las secciones totalizadas. Datafolha proyecta su victoria; falta el cierre oficial.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se acercó a la reelección en la segunda vuelta de Brasil frente al senador Flávio Bolsonaro. A las 21:43, hora de Brasilia, el Tribunal Superior Electoral (TSE) había totalizado el 99,92% de las secciones: Lula obtenía el 51,77% de los votos válidos, 64.194.247 sufragios, y Bolsonaro el 48,23%, 59.799.105. La ventaja era de 4.395.142 votos y quedaban 386 secciones por incorporar. Son cifras oficiales parciales: en ese corte el archivo de resultados del tribunal todavía no identificaba formalmente a un candidato como elegido. Datafolha ya proyectaba la victoria de Lula, una evaluación periodística que debe distinguirse de la certificación electoral.

La posición de los dos candidatos invierte el orden de la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. Entonces Bolsonaro terminó primero, con el 47,03% de los votos válidos, y Lula segundo, con el 45,16%. Aquellos votos no se suman a los de hoy: la presidencia se decide únicamente con la nueva votación. Durante buena parte de la noche, las secciones se incorporaron a ritmos diferentes según el estado y el municipio, de modo que una ventaja temprana no anticipaba por sí sola el desenlace. Con casi todas las mesas procesadas y más de cuatro millones de votos de distancia, la situación al cierre de este corte era distinta.

Una jornada prolongada por decisión judicial

El recuento de este domingo tuvo una interrupción extraordinaria. Poco antes del cierre previsto de las urnas, a las 17:00, el ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, ordenó extender la votación hasta las 19:00 en las secciones que continuaban abiertas. La decisión respondió a denuncias sobre dificultades para llegar a los centros electorales, especialmente por problemas de transporte público. El TSE suspendió la totalización a las 17:06, cuando había procesado 1.225 de las 499.248 secciones, y la reanudó a las 19:00.

La orden llegó cuando muchos centros ya habían terminado su jornada. En el Distrito Federal, el tribunal regional informó que sus urnas habían sido cerradas antes de recibir la comunicación. En São Paulo, el presidente del tribunal regional dijo que más del 80% de las secciones ya estaban cerradas cuando llegó la determinación y que la notificación oficial del Supremo se recibió a las 18:17. Una urna cerrada no podía reabrirse para recibir nuevos votos. La ampliación, por tanto, no operó de la misma manera en todos los lugares.

La misión de observación de la Organización de los Estados Americanos afirmó que sigue las denuncias sobre la circulación de autobuses y las decisiones de la justicia electoral. Se trata de reclamaciones que requieren examen propio: la existencia de dificultades o de recursos judiciales no permite atribuir ahora una intención coordinada a todos los casos ni calcular cuántos electores dejaron de votar. También sería prematuro presentar las quejas como una alteración demostrada del resultado presidencial.

El primer turno ya no decide la presidencia

La distancia de más de dos millones de votos que favoreció a Bolsonaro el 4 de octubre abrió una segunda campaña marcada por la movilización de quienes no habían votado y de quienes eligieron a otros candidatos. Ninguno de los dos finalistas había alcanzado entonces más de la mitad de los votos válidos, condición necesaria para ganar en primera vuelta. Ahora solo compiten Lula, del Partido de los Trabajadores, y Bolsonaro, del Partido Liberal. Los votos en blanco y nulos no se cuentan como válidos al calcular sus porcentajes.

El dato nacional del TSE a las 21:43 registraba 123.993.352 votos válidos, además de 1.429.657 votos en blanco y 2.721.364 nulos. La participación provisional era del 80,79% entre las secciones ya totalizadas. Como todavía faltaban mesas, ninguno de esos totales podía tratarse como el balance final de participación. El 99,92% comunicado por el tribunal se refería a secciones incorporadas al sistema.

La elección contrapone la continuidad del gobierno de Lula con un cambio de presidencia encabezado por el hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Durante la campaña se discutieron el costo de la vida, la seguridad, las políticas sociales y el rumbo de las relaciones exteriores. El nombre del vencedor determinará quién deberá negociar con el Congreso elegido en la primera vuelta. No cambiará automáticamente la composición de ese Congreso ni resolverá por sí solo las disputas abiertas durante la jornada electoral.

Qué falta para conocer el resultado

La referencia decisiva será la totalización completa del TSE y la formalización del resultado. La justicia electoral deberá tramitar las incidencias que correspondan por las vías legales. Las campañas podrán pronunciarse sobre el desenlace, pero sus declaraciones tampoco sustituyen la certificación de la autoridad electoral. Según el calendario del tribunal, la diplomación de las personas elegidas debe producirse hasta el 18 de diciembre y la toma de posesión presidencial está prevista para el 5 de enero de 2027.

Al corte de las 21:43 de Brasilia, Lula tenía una ventaja amplia con el 99,92% de las secciones totalizadas y Datafolha proyectaba su reelección. Brasil todavía esperaba la conclusión y formalización oficial de una segunda vuelta que se desarrolló bajo una ampliación excepcional del horario de votación y con denuncias sobre el acceso de electores a las urnas.