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Fitch pone a Francia en perspectiva negativa por el avance de la deuda

La agencia mantiene la nota A+, pero advierte sobre la trayectoria fiscal. El PIB francés cayó un 0,1% en el tercer trimestre y el presupuesto de 2027 afronta una mayor carga de intereses.

Fitch mantuvo la nota soberana de Francia en A+, pero cambió su perspectiva de estable a negativa el viernes 30 de octubre. La decisión no rebaja todavía la calificación: advierte que las cuentas públicas podrían justificar una reducción más adelante si la deuda continúa creciendo y el Gobierno no logra una corrección duradera del déficit. El anuncio llegó el mismo día en que el instituto estadístico francés informó de una leve contracción de la economía en el tercer trimestre. Entre ambos datos se dibuja el problema que afronta París: reducir el desequilibrio fiscal sin contar con un crecimiento sólido que facilite la tarea.

La agencia señaló, según la información publicada por Reuters, un deterioro de las perspectivas de deuda desde su examen de agosto. Citó un crecimiento más débil, mayores costes de financiación, un déficit más amplio y la fragmentación política que dificulta mantener una misma política presupuestaria durante varios años. Fitch calcula que la deuda pública podría rondar el 124% del producto interior bruto en 2028, frente al 115,7% de 2025. Se trata de una previsión de la calificadora, no de una deuda ya alcanzada.

Una advertencia sobre la trayectoria, no una rebaja inmediata

Las agencias de calificación evalúan la capacidad de un Estado para atender sus obligaciones. La nota A+ de Francia sigue en vigor. La perspectiva negativa indica que, bajo el escenario que Fitch considera ahora probable, hay más riesgo de que esa nota descienda en una revisión futura. Tampoco significa que el Estado haya perdido acceso a los mercados: Francia continúa emitiendo deuda y dispone de una economía diversificada, instituciones sólidas y la pertenencia a la zona euro, factores que la propia agencia identifica como apoyos de su calificación.

El cambio tiene, sin embargo, una consecuencia política inmediata. Cada presupuesto deberá demostrar a inversores y calificadoras que el déficit comienza a reducirse de manera creíble. Cuando un país necesita refinanciar grandes vencimientos, incluso aumentos graduales del interés pueden elevar con el tiempo el coste total de la deuda. Eso no convierte la revisión de Fitch en una subida automática de las tasas de los bonos franceses; los precios de mercado dependen también de las decisiones del Banco Central Europeo, la inflación y el apetito de los inversores.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Roland Lescure, reconoció la decisión en un comunicado difundido el viernes. Sostuvo que es necesario aprobar antes de fin de año un presupuesto que reduzca el déficit público al 5% del PIB y afirmó que el Gobierno seguirá una senda de consolidación. Esa cifra es el objetivo del Ejecutivo para 2027, no un resultado ya conseguido. Su cumplimiento dependerá del texto que finalmente se apruebe y de la evolución de la economía.

El PIB pierde impulso justo cuando se debate el presupuesto

La primera estimación del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos, el Insee, sitúa la variación del PIB francés en el tercer trimestre en el -0,1%, después de un segundo trimestre sin crecimiento. Una caída trimestral pequeña no permite por sí sola concluir que Francia haya entrado en recesión. Sí reduce el margen para confiar en que una expansión de la actividad eleve los ingresos públicos y rebaje por sí misma el peso de la deuda.

La composición de esa cifra muestra una economía desigual. El consumo de los hogares aumentó un 0,4% y el de las administraciones públicas, un 0,3%. En cambio, la inversión volvió a retroceder, esta vez un 0,6%. Las exportaciones cayeron un 1,7%, mientras que las importaciones apenas variaron; el comercio exterior restó 0,6 puntos porcentuales al crecimiento del trimestre. Las variaciones de existencias sumaron 0,4 puntos. Son contribuciones distintas que explican por qué el dato final fue ligeramente negativo pese al aumento del consumo.

El presupuesto tiene además un calendario financiero exigente. Según la Agencia France Trésor, el proyecto para 2027 prevé una necesidad de financiación del Estado de 339.700 millones de euros, 28.000 millones más que la cifra revisada para 2026. La agencia explica que una parte importante del incremento procede de títulos emitidos en años anteriores que llegarán a vencimiento y deberán refinanciarse. No toda esa suma representa gasto nuevo: incluye el reemplazo de deuda existente.

La misma previsión sitúa la carga presupuestaria de la deuda en 72.900 millones de euros en 2027, frente a 62.600 millones previstos para 2026. Son cifras del proyecto y podrían cambiar. Aun así, permiten medir la presión que ejercen los intereses sobre otras decisiones de gasto. Cuanto mayor sea la porción del presupuesto destinada a pagarlos, menos espacio habrá para reducir impuestos, financiar nuevos programas o absorber una desaceleración imprevista sin aumentar el déficit.

La prueba estará en las decisiones de los próximos meses

La discusión no se limita al monto del ajuste. También está en juego cómo distribuirlo entre gasto e ingresos y cómo sostenerlo en un Parlamento dividido. Fitch considera que el debate político previo a la próxima elección presidencial no ha reforzado su confianza en una reducción del déficit suficientemente duradera para estabilizar la deuda. Esa es una valoración de la agencia, no un resultado inevitable del proceso legislativo.

La revisión de Fitch se suma a la perspectiva negativa que Moody's mantiene para Francia, aunque cada firma utiliza su propia escala y sus propios criterios. Ninguna de las dos decisiones equivale a una declaración de insolvencia. Su mensaje común es que las promesas presupuestarias necesitan traducirse en medidas aprobadas y en cifras observables. Los próximos pasos serán el trámite del presupuesto de 2027, las nuevas estimaciones de crecimiento y la evolución efectiva de la deuda y de los intereses. Allí se decidirá si la advertencia de esta semana queda en un cambio de perspectiva o precede a una rebaja de la nota.