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Nvidia propone centros de IA modulares para Europa, con la electricidad y los datos como grandes desafíos

La compañía presenta en Berlín un diseño de infraestructura prefabricada y amplía sus alianzas regionales. Alemania busca trasladar la inteligencia artificial a la industria, mientras los plazos de despliegue siguen sujetos a la preparación de cada instalación.

Nvidia propone centros de IA modulares para Europa
Nvidia propone centros de IA modulares para Europa. © Foto generada con IA

Nvidia ha presentado en Berlín una propuesta para acelerar la instalación de centros de inteligencia artificial en Europa mediante módulos que se ensamblan y prueban antes de llegar a su destino. El diseño, denominado DSX POD, forma parte de los anuncios del miércoles en su conferencia GTC y prevé primeras entregas mundiales a comienzos de 2027. La empresa intenta responder a un obstáculo que ya no se limita a conseguir chips: disponer de electricidad, refrigeración y conexiones para utilizarlos.

El movimiento coincide con el esfuerzo alemán por incorporar la IA a sus fábricas y aprovechar sus datos industriales. El Gobierno federal y Nvidia han anunciado una declaración de intenciones para impulsar modelos capaces de trabajar con el mundo físico, desde máquinas hasta procesos de producción. La alianza combina la ambición europea de ganar capacidad tecnológica con una dependencia que persiste: buena parte de la infraestructura propuesta procede de un proveedor estadounidense.

Qué promete un centro de datos que llega preparado

DSX POD es un diseño que fabricarán socios como Dell Technologies, HPE, Lenovo, Schneider Electric y Vertiv. Reunirá equipos Vera Rubin en módulos ensamblados y probados antes del transporte.

Nvidia afirma que el despliegue puede pasar de seis meses a catorce días, siempre que el emplazamiento ya disponga de electricidad, refrigeración y redes. No es un plazo para construir desde cero. La ventaja prevista procede de trasladar trabajo y comprobaciones a la fábrica; sus resultados deberán verificarse con las primeras instalaciones.

La electricidad se convierte en parte del sistema informático

Instalar más procesadores no aumenta automáticamente la capacidad útil si el centro ya está cerca del límite eléctrico. Nvidia plantea coordinar el consumo de los equipos, la refrigeración y las condiciones de la red, en vez de diseñar cada parte por separado. Su plataforma DSX combina simulaciones previas con herramientas de operación.

La empresa describe colaboraciones con proveedores energéticos para anticipar cómo funcionará una instalación antes de construirla. Hitachi Energy aporta almacenamiento mediante baterías; Schneider Electric trabaja en diseños de potencia y refrigeración, y Siemens Energy desarrolla una arquitectura para conectar generación, transmisión y distribución con las necesidades del centro.

Estas iniciativas buscan aprovechar mejor cada instalación, pero no crean por sí solas nueva generación ni sustituyen la conexión a la red. La posibilidad de ampliar la IA dependerá también de inversiones fuera de la sala de servidores. La oferta tecnológica incorpora así un problema que afecta tanto a las empresas informáticas como a las compañías eléctricas.

Alemania quiere utilizar los datos de sus fábricas

El comunicado del Gobierno alemán sitúa la cooperación con Nvidia dentro de su estrategia de IA y de la plataforma Industria 4.0, una red de empresas, investigadores, asociaciones y responsables públicos. El objetivo declarado es extender el uso industrial de la tecnología, con participación de compañías e instituciones de investigación alemanas.

La expresión IA física describe sistemas capaces de interpretar e intervenir en entornos materiales, en lugar de limitarse a producir texto o imágenes. Para una economía de fabricantes, automoción e ingeniería, el interés está en aplicar modelos a tareas y procesos que ya generan grandes cantidades de información.

Durante las conversaciones con el canciller Friedrich Merz, Nvidia puso el foco en las pequeñas y medianas empresas industriales alemanas. La compañía también anunció inversiones previstas en firmas como Agile Robots, Avelios Medical, Mirelo y Reflex Aerospace. Son sectores diferentes —robótica, sistemas hospitalarios, creación audiovisual y espacio— unidos por la búsqueda de aplicaciones que trasladen la IA a actividades concretas.

La declaración oficial es un compromiso de cooperación. Todavía no permite atribuir a la iniciativa un aumento de productividad ni un beneficio económico ya obtenido por el conjunto de la industria.

Más capacidad europea, con preguntas sobre el control

Nvidia anunció igualmente que sus socios de servicios en la nube amplían la capacidad para entrenar y ejecutar modelos cerca de sus clientes. Nscale prevé incorporar infraestructura Vera Rubin y expandirse en cinco mercados europeos. Crusoe desarrolla instalaciones modulares refrigeradas por líquido para acercar sus servicios a los usuarios.

La propuesta de soberanía tecnológica se apoya en elegir dónde residen los datos y dónde se ejecutan las aplicaciones. Mantener esa capacidad en Europa puede dar más opciones a empresas e instituciones, aunque la ubicación geográfica no elimina la necesidad de examinar quién opera los sistemas, qué proveedores intervienen y qué acceso permiten los contratos.

La oferta también incluye computación local. ORF recogió la presentación de equipos RTX Spark para ejecutar tareas de IA en el escritorio, sin depender para todas ellas de centros externos. Ese enfoque atiende necesidades diferentes de las instalaciones compartidas: no todas las aplicaciones requieren el mismo tamaño ni la misma infraestructura.

La radiotelevisión austríaca ORF destacó la defensa que hizo Jensen Huang del potencial europeo durante la conferencia. La emisora berlinesa rbb recogió también sus críticas al retraso tecnológico alemán y a las trabas burocráticas. El mensaje combina una invitación a invertir con una advertencia sobre la capacidad de ejecutar los proyectos.

Las primeras entregas previstas para 2027 permitirán empezar a medir esa distancia entre el anuncio y la operación. Para la industria europea, el resultado dependerá de que las nuevas máquinas encuentren energía, personal y aplicaciones útiles, y de que los datos acumulados durante años puedan convertirse en mejoras comprobables del trabajo.