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La huelga en Francia reúne a cientos de miles de personas en defensa de salarios y servicios públicos

El Ministerio del Interior calcula 270.000 participantes fuera de París hasta la una de la tarde. Los sindicatos y las autoridades ofrecen recuentos parciales diferentes.

Una jornada de huelgas y manifestaciones reunió este jueves a trabajadores, estudiantes y jubilados en Francia para reclamar mejoras salariales y más recursos para los servicios públicos, en una nueva fase de la movilización contra el costo de la vida que lleva semanas presionando al Gobierno.

El entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez, calculó que a la una de la tarde habían participado 270.000 personas en 180 marchas fuera de París, informó Le Monde. La central sindical CGT contabilizó más de 250.000 manifestantes en 73 ciudades a esa misma hora. Los dos recuentos son parciales, cubren ámbitos distintos y no deben sumarse.

En París, la marcha partió alrededor de las dos de la tarde desde la plaza de la República hacia la plaza de la Nación. También hubo concentraciones en Lyon, Marsella y otras ciudades. La convocatoria fue impulsada por varias centrales sindicales y se desarrolló mientras continuaban las protestas de estudiantes de secundaria y universitarios.

Salarios y servicios públicos en el centro de la protesta

La CFDT, la CGT, Fuerza Obrera, la UNSA y la FSU convocaron la movilización interprofesional para pedir mejoras en los salarios, las pensiones, el empleo y los servicios públicos. Su llamamiento también respaldó el derecho de los jóvenes a manifestarse y reclamó mejores condiciones educativas.

Entre sus reivindicaciones comunes figuran una subida del salario mínimo y de determinadas ayudas sociales, negociaciones salariales en las empresas y una mejora de la remuneración de los funcionarios. Cada organización mantiene además sus propias propuestas sobre cómo financiarlas y aplicarlas.

La secretaria general de la CFDT, Marylise Léon, dijo a Le Monde durante la marcha parisina que su organización reclama un aumento neto mensual de 100 euros para el salario mínimo. La dirigente sostuvo que el Gobierno debe responder a las necesidades de los trabajadores; la propuesta sindical no equivale a una medida aprobada.

Por su parte, la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, defendió la necesidad de negociaciones para elevar los sueldos y planteó condicionar ayudas públicas a las empresas. La discusión llega en medio del debate presupuestario francés y después de semanas en las que jóvenes y otros grupos han denunciado el encarecimiento de la vida.

La marcha de París y los recuentos locales

El recorrido parisino fue autorizado entre República y Nación después de que la prefectura rechazara el trayecto inicialmente solicitado por los sindicatos entre Bastilla y Concordia, por razones de seguridad. Antes de partir, los participantes guardaron un minuto de silencio por las víctimas del ataque racista de Trappes y La Verrière, según la cobertura de Le Monde.

El periódico describió una salida inicialmente tranquila y una elevada concentración de personas en el bulevar Voltaire. Las manifestaciones seguían en marcha durante la tarde, por lo que no había un balance nacional definitivo de asistencia ni de incidentes al cierre de esta información.

En Lyon, la prefectura estimó la asistencia en 30.000 personas, mientras que la intersindical habló de 55.000, informó Le Monde. En Marsella, la prefectura de Bocas del Ródano calculó una participación de 14.000 personas en la marcha local. Las cifras corresponden a fuentes diferentes y reflejan la discrepancia habitual entre los recuentos de organizadores y autoridades.

Escuelas y transporte, afectados de forma desigual

El Ministerio de Educación comunicó al mediodía que el 15,81 % de los docentes había secundado la huelga, según Le Monde. El porcentaje fue del 19,14 % en educación infantil y primaria y del 13,53 % en secundaria. La FSU, una de las organizaciones convocantes, ofreció una estimación superior para el segundo grado.

En el ferrocarril, los cuatro sindicatos representativos de la SNCF llamaron a sus afiliados a parar. La compañía preveía alteraciones distintas según el servicio. En la región parisina, el operador RATP anticipó una circulación normal en la mayor parte de sus líneas de metro, autobús y tranvía, con la excepción señalada del RER B, de acuerdo con Le Monde.

Las previsiones generales no indican por sí solas si un tren concreto circuló o fue cancelado. La incidencia varía entre líneas y horarios, y las compañías recomiendan consultar cada trayecto.

Un dispositivo de seguridad anunciado para todo el país

El Ministerio del Interior anunció la movilización de 70.000 policías y gendarmes y dijo que se esperaban más de 220 acciones en la vía pública. Esas cifras describen el dispositivo y las convocatorias anunciadas, no el número de manifestantes ni un balance final de la jornada.

El Gobierno sostuvo que buscaba asegurar las marchas autorizadas después de los disturbios registrados en jornadas anteriores. Los organizadores, a su vez, han reclamado que se respete el derecho a manifestarse. La cuestión de los recorridos se había convertido en un punto de fricción en París antes de la protesta de este jueves.

La jornada reúne reivindicaciones que no son idénticas: los sindicatos ponen el acento en los ingresos y las condiciones laborales; los estudiantes también reclaman cambios en educación, y los chalecos amarillos mantienen sus propios llamados contra la desigualdad. A lo largo de la tarde, las autoridades y organizaciones debían completar sus respectivos recuentos de participación y evaluar las consecuencias de la huelga.