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Netflix anuncia unos 1.000 despidos mientras busca crecer más allá de las suscripciones

El recorte afecta a cerca del 6% de la plantilla y se concentra en producto, tecnología, asuntos legales y recursos humanos. La empresa mantiene sus previsiones mientras amplía publicidad, directos y juegos.

Netflix anunció este miércoles una reducción de alrededor del 6% de su plantilla, equivalente a casi 1.000 empleos, en una reorganización que afectará especialmente a los equipos de producto, tecnología, asuntos legales y recursos humanos. La decisión llega cuando la compañía sigue aumentando ingresos y beneficios, pero compite por el tiempo de los espectadores en un mercado que se consolida y cambia de hábitos.

Los codirectores ejecutivos Greg Peters y Ted Sarandos comunicaron los recortes a los empleados mediante un memorando obtenido por Associated Press. En el mensaje sostienen que el negocio continúa creciendo y que la empresa mantiene sus previsiones para el año. Su explicación sitúa los despidos en una decisión sobre dónde concentrar personal y recursos, mientras invierte en nuevas áreas del servicio.

La contradicción aparente —una empresa rentable que reduce puestos— define el momento del gigante del streaming. Netflix intenta sostener su crecimiento sin que todos sus costes aumenten al mismo ritmo. Al cierre de 2025 tenía unos 16.000 empleados a tiempo completo en todo el mundo, según sus registros regulatorios. La reducción anunciada es la mayor de los últimos años.

Los números crecen, pero cambia la velocidad

La carta a los accionistas correspondiente al segundo trimestre, publicada el 16 de julio, ofrece un contexto más preciso que la idea de una compañía en crisis. Netflix registró ingresos de 12.560 millones de dólares, un 13,4% más que un año antes, y un beneficio neto de unos 3.401 millones. Su margen operativo fue del 33,4%, ligeramente inferior al 34,1% del mismo trimestre de 2025.

El crecimiento, sin embargo, se había moderado respecto al 16,2% de aumento interanual de ingresos del primer trimestre de 2026. Para el tercero, la previsión presentada en julio era de 12.860 millones de dólares de ingresos y un avance del 11,7%. Esa cifra sigue siendo una estimación: los resultados del trimestre se anunciarán la semana próxima, según AP.

Los recortes no se explican, por tanto, por una desaparición de los ingresos. El desafío consiste en seguir ampliándolos mientras la empresa decide qué actividades sostienen mejor esa expansión. El memorando mantiene el objetivo anual; no ofrece todavía un desglose público de cuánto ahorrará la reorganización, qué países soportarán cada reducción o cómo se repartirá entre los departamentos afectados.

La disputa es por la atención, además de por el abonado

Netflix ya no busca únicamente convencer a un hogar de que pague otra suscripción. También necesita que sus miembros vuelvan al servicio y encuentren algo que les interese cuando pueden elegir entre plataformas, vídeos gratuitos y otras formas de entretenimiento. Ese tiempo condiciona el valor que perciben de la cuota y el atractivo del servicio para los anunciantes.

La propia compañía informa de que sus miembros vieron más de 97.000 millones de horas durante el primer semestre de 2026, un 2% más que un año antes. Son horas globales de visionado, no un porcentaje del mercado estadounidense ni una cuenta de espectadores únicos. La carta destaca que más de un tercio del consumo correspondió a contenido en idiomas distintos del inglés.

Para una plataforma internacional, esa distribución tiene consecuencias editoriales y comerciales. Una producción japonesa, francesa o coreana puede servir a su mercado de origen y encontrar espectadores fuera de él. Mantener variedad local y alcance global exige decisiones sobre contenidos, tecnología y promoción; el memorando no permite determinar cómo los despidos alterarán esas decisiones en cada país.

Publicidad, directos y juegos, las apuestas que se conservan

En julio, Netflix proyectó unos ingresos publicitarios de aproximadamente 3.000 millones de dólares para 2026, alrededor del doble del año anterior. La publicidad suma una fuente de ingresos distinta de la cuota y permite vender a las marcas acceso a sus audiencias. Pero esa estimación anual no es dinero ya obtenido ni demuestra cuánto aportará cada nuevo formato.

La empresa también amplía emisiones en directo y juegos. Su carta estimaba que los directos representarían algo más del 5% del gasto en contenidos de 2026, aunque alrededor del 1% de las horas vistas. La diferencia muestra que el valor de una emisión no depende solamente de su duración: puede atraer altas o ayudar a que una suscripción resulte más difícil de abandonar.

Netflix utiliza además inteligencia artificial en descubrimiento de contenidos, publicidad y producción. En julio informó de flujos de trabajo con IA generativa en unas 300 producciones, especialmente en posproducción. Es una expansión tecnológica documentada, pero el anuncio de despidos no identifica cuántos puestos, si alguno, se eliminan por esa automatización. Atribuirle los 1.000 recortes excedería lo conocido.

Una industria que vuelve a concentrarse

La competencia también cambia por las operaciones corporativas. Paramount y Warner Bros. Discovery quedaron bajo el mismo grupo tras el cierre de su adquisición la semana pasada, según AP. La integración reúne marcas de contenidos y servicios que compiten con Netflix. La futura combinación de sus plataformas plantea otro frente por la atención de los hogares.

Mientras reduce personal, Netflix conserva capacidad financiera para invertir y devolver efectivo a sus accionistas. En el segundo trimestre recompró 4.700 millones de dólares en acciones, según su carta oficial. Ese dato corresponde a una decisión anterior y no establece una relación contable directa con los despidos anunciados ahora.

La siguiente prueba será la presentación de resultados: cuánto crecen los ingresos, qué ocurre con la rentabilidad y cómo evolucionan las apuestas que la dirección considera prioritarias. Para los empleados, la reorganización ya tiene una consecuencia inmediata. Para los espectadores, el efecto se verá en el servicio que Netflix consiga construir con menos puestos y una ambición que sigue siendo global.