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Lunes 09 de Noviembre del 2020

El poder de unas familias detrás de la vacancia presidencial

Autor: Cusi Huallpa


Detrás de la segunda vacancia presidencial esta un puñado de familias que manipulan la verdad para alcanzar sus objetivos, acabar con los cambios en el sistema político y el poder judicial.


El poder de unas familias detrás de la vacancia presidencial

El circo constante que ha montado el congreso peruano desde julio del 2016 parece el guion de un psicópata. Nuestro congreso, por el que votaron todos los peruanos, ha vacado un presidente, ha destituido un sinnúmero de ministros, 3 gabinetes han caído, han consumido miles de horas en deliberaciones, que son tiempos que debieron usarse en hacer leyes para cambiar el Perú. Y el actual, en pocos meses, ya tiene dos procesos de vacancia basados en supuestos que dos canales de televisión, propagan cada semana, intentando hacer caer este gobierno.

Los congresistas que llegaron en marzo al congreso fueron elegidos por ese 90% de peruanos que respaldaron, a través de un referendum, los cambios en el sistema político y en el poder judicial, para acabar con la impunidad de los dueños de partidos que cobraban por poner en su lista de candidatos al congreso a cualquiera, no importaba si el candidato tenía antecedentes penales, o casos de corrupción vigentes. Lo importante para los dueños de los partidos era hacer caja, y tener en sus listas a gente afín a ellos. Que creyeran que el estado era un botín, no un apostolado.

Las familias de la Televisión peruana

Cuesta creer que ha Vizcarra lo quieran vacar en base a supuestos que todos los domingos propagan dos programas politicos dominicales, que trabajan en pared con fiscales que en tiempos de Alan García archivaban cualquier caso de corrupción que el finado ex presidente y sus amigos mantenía. Es un juego de poderes, hay gente ligada al poder judicial que no quiere cambios, y eliminar a Vizcarra satisface a sus intereses. Está claro que el poder legislativo y el poder judicial, y el otro poder factico, la prensa, en este caso dos canales de televisión, América Televisión y Panamericana televisión están por la vacancia, y revertir todos los cambios.

Hay que recordar que el programa Panorama, que dirige Rossana Cueva, se emite en Panamericana Televisión, canal de Ernest Schutz Landázuri, prófugo de la justicia. Si Rossana Cueva tuviera algo de ética y moral no trabajaría en el canal de una familia que recibió, como está probado en videos, millones de dólares para manipular al país a través de sus programas periodísticos. Hasta ahora pende sobre Ernest Schutz Landázuri una orden de captura internacional. Su nacionalidad suiza lo salva de la cárcel. En estas circunstancias, donde un canal manipula evidentemente la información no debería el poder judicial embargar sus acciones, que, con artimañas, y siempre con el beneplácito de un poder judicial corrupto, transfirió a su hijo, quien firma los cheques de Rossana Cueva, pero quien manda es el fugado.

El otro canal que juega en pared con los partidos políticos populistas es América Televisión, de la familia Miro Quesada, una familia que abiertamente uso sus canales y diarios para hacer campaña a favor de Keiko Fujimori. Es una familia a la que el presidente Toledo, hoy con orden de extradición por corrupción, regalo las acciones del canal de televisión que hoy dirigen. La familia Miro Quesada ha usado siempre sus medios de comunicación, El Comercio y América Televisión, para ganar influencia entre políticos. La familia tiene múltiples negocios, uno de ellos es la constructora Graña y Montero que integraba el Club de la Construcción, una organización criminal que pagaba coimas a políticos y funcionarios públicos para ganar licitaciones públicas.

Por supuesto cuando los Miro Quesada siembran la zozobra política con sus titulares lo que buscan es que el juicio pendiente contra dos miembros de su familia, Hernando Graña Acuña y José Alejandro Graña Miró Quesada, siga congelado, y que con el próximo gobierno que suceda al de Vizcarra vuelva la normalidad anhelada por ellos. La de contratar grandes estudios de abogados, congelar los juicios, aprovechar vacíos legales, errores del sistema, burocracia judicial… Todo lo que pueda mantener la impunidad de sus familiares.

Si algo saben los Miro Quesada es congelar a su favor cualquier denuncia que tenga la familia en el poder judicial; llevan 7 años congelando la denuncia que interpusieron varios periodistas contra el monopolio que ejercen en la prensa escrita. Sus medios concentran el 80% del tiraje de diarios, y publicidad, cuando la constitución es muy clara en garantizar que ninguna familia o holding económico puede concentrar tal poder.

Los más interesados en que no haya cambios en el poder judicial es la familia Miro Quesada, quienes manipulan la información, y usan a sus periodistas con fines políticos; hay que recordar que, faltando solo una semana para las elecciones al congreso, organizaron una celada al líder del partido Morado, Julio Guzmán, mostrando un video de este, que confirmaba una infidelidad, solo para acabar con la candidatura de sus congresistas. De pronto los Miro Quesada se volvieron moralistas y con ellos sabotearon al único partido democrático que tiene el Perú.

El partido Morado era el más moderado y no llevaba a ningún candidato al congreso con antecedentes de corrupción, y por ello era mal visto por los Miro Quesada, porque era el único partido que aseguraba continuar los cambios en el sistema político y del poder judicial.

Para la familia Miro Quesada era más trascendente desenmascarar una infidelidad de Julio Guzmán, echando abajo la candidatura de gente honesta, que dar a conocer la relación de postulantes en otros partidos que tenían cargos de corrupción. Por el contrario, a pesar del tener varios medios de comunicación, como Canal N, Peru 21, El Trome, Diario Correo, etc., apenas tocaron el tema de los candidatos con antecedentes delictivos.

Un país de familias y poderes

Si las familias Miro Quesada y Schutz, abiertamente usan sus medios para desestabilizar al Perú, lo mismo hacen los sobrinos de Fernando Belaunde, Raúl Diez Canseco y Víctor Andrés García Belaúnde, agazapados en ese bastión familiar que es Acción Popular, ambos mueven los hilos de un partido político que su tío, el caudillo, fundo y que ellos creen tienen derecho a manejar a su antojo.

Cuando Vizcarra con el respaldo del pueblo peruano propicia los cambios en el sistema político, los sobrinos pierden terreno, ya el ser los sobrinos no los convierte en dueños del partido, sino que deberán luchar en lides electorales internas para alcanzar la candidatura a la presidencia, o de alguien cercano a ellos. Es evidente que Acción Popular no es un partido, sino un clan.

En el caso de la familia acuña, el plan de ellos era revertir los cambios en el sistema educativo peruano, que había cerrado varias de sus universidades familiares. Eliminar la SUNEDU, era la misión que tenían los congresistas que accedieron, financiados por la familia Acuña, al congreso en julio del 2016. Cuando PPK no claudico, y mantuvo a su ministro estrella, Jaime Saavedra, en el ministerio de Educación, fueron contra este, y no pararon hasta empujarlo a renunciar.

Cesar Acuña en Alianza para el Progreso, como su hermano Virgilio Acuña,quién recien adquirio el partido Vamos Perú, postularan a la presidencia el 2021. Es asi que dos hermanos postularan por dos partidos distintos a la presidencia, demostrando que la política es un negocio familiar. Y aún no está claro, quizás uno de los dos hermanos lanza a la vicepresidencia al hermanito: Humberto Acuña Peralta, quien tiene una condena de tres años de pena privativa de libertad suspendida por pagar una coima a un policía. Es evidente que ambos hermanos portularan a la presidencia del 2021 en busca de acabar con ese escollo que impide progresar las universidades bambas, la SUNEDU. Ese es su objetivo.

Es que en el Perú las familias con poder no instituyen organizaciones filantrópicas para beneficio de los peruanos, sino que usan su dinero para alcanzar el poder; gastan millones de dólares en armar partidos, a su medida. ¿Acaso los Fujimori son conocidos por su filantropía? Aún todos recordamos como la familia de Alberto Fujimori fue denunciada por pedir donaciones para el Peru en Japón, y quedarse con fondos y ropa que los ciudadanos japoneses enviaban para los más pobres.

¿Los García?

Otra familia que amenaza con volver a la política son los García, la hija mayor de Alan García, parece interesada en reclamar su lugar dentro del partido apristas. No es algo raro en el partido de Haya de la Torre que los hijos busquen llenar el vacío que sus padres dejan en la política del partido, muchas veces la sombra de la corrupción les impide continuar en política y buscan a través de sus hijos mantener sus intereses.

Es el caso de Rómulo Leon Alegría quien termina siendo expulsado del aprismo sus evidentes negociados cuando fue ministro de Alan García, y después cuando es sorprendido ofreciendo lotes petroleros a inversionistas extranjeros. Luciana Leon ingreso a la política y al partido aprista de la mano de su padre, y consiguió ser congresista por tres periodos consecutivos, cuando ya fue evidente sus casos de corrupción, el partido la expulso, pero era evidente que la corrupción es parte del ADN familiar de los León, y de los apristas. Otro político, que el poder judicial que manejaba el Juez César Hinostroza, no ha podido hasta ahora juzgar como se debía, Hernán Jesús Garrido Lecca, con evidentes casos de corrupción, también busco que su hijo entrara al universo aprista, sin éxito. Mijael Garrido-Lecca, a quien su papa financio una multimillonaria plataforma de noticias, que permitió el lucimiento de este, postulo este año al congreso.

Hay que ser claros, la única razón por la que estas familias arman este circo es para acabar con las reformas políticas, los caudillos siguen heridos porque deberán ellos o sus candidatos pasar por elecciones internas. Los Luna, los Diez Canseco, los Acuña, los Heresi, los Fujimori, o los nuevos politicos que compran partidos, por primera vez deberán democratizar sus partidos, y lo que es más importante, deberán dar cuenta del dinero que gastan en campaña.

Vacar a Vizcarra es volver al mismo sistema político de siempre, corrupto. Si Vizcarra cayó en un acto de corrupción, el poder judicial será quien lo pruebe, no un puñado de familias que convirtieron a la política en su medio de acrecentar su riqueza.


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