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Viernes 17 de Enero del 2020

El Caso Mora la violencia machista no distingue clases sociales


El caso de Daniel Mora es un caso emblemático, y muestra hasta donde el machismo peruano esta impregnado en nuestra sociedad. Mora es un ex militar de carrera, ministro de Defensa, ex congresista, líder de un nuevo partido político, y será recordado siempre por ser el padre de la nueva ley universitaria que acabo con universidades bambas


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Lo más impactante de este caso de violencia domestica son sus declaraciones posteriores: “Después de los hechos, logramos superar el impasse, como lo hemos hecho a lo largo de nuestro matrimonio de más de 50 años. No es verdad que haya agredido física ni psicológicamente a mi esposa, y a la fecha hacemos vida en común en nuestro hogar conyugal”, señaló. Las pruebas son contundentes en este caso. El examen médico practicado a la esposa de Daniel Mora, reveló huellas de lesiones traumáticas recientes, de contusiones en la cara debido a cachetadas y golpes en los miembros inferiores. También confirma una herida en el lado izquierdo de la nariz.
 
Ante la policía la señora Lilia Jaureguy, esposa del ex congresista, detallo explícitamente como fue golpeada: “Mi esposo Daniel Mora me dijo que yo no tenía ni mierda en esta casa, me dio cachetadas, me rompió la nariz, me tumbó al piso y me pateó en el suelo”.
 
A pesar de las pruebas médicas, y del testimonio de la agraviada Daniel Mora nunca fue detenido. El Octavo Juzgado de Familia ordenó a Daniel Mora el cese del maltrato “físico y psicológico contra su esposa”, y mando se someta a una terapia psicológica por el periodo de tres meses… “A efectos de lograr el control de sus emociones e impulsos”.  Un privilegio que se da a figuras públicas para no dañar su carrera política, ¿un favor de juez de familia que algún día cobraría a Mora?
 
Ahora cobra protagonismo un hecho que pasó casi desapercibido en los medios de comunicación, y no se ahondaron de investigar. El lunes 2 de octubre del 2017 Luis Mora Jáureguy, hijo de Daniel Mora llego de madrugada a su casa con un cuchillo en la mano y agredió físicamente a su padre. El Juzgado Penal de Turno Permanente de la Corte Superior de Justicia de Lima dictó comparecencia restringida para Luis Mora Jáureguy, acusado de agredir brutalmente a su progenitor en plena vía pública. A pesar de la violencia con la que actuó su hijo, llegando a romperle la pierna, el citado juzgado declaró infundado el pedido del Ministerio Público contra Mora Jáureguy como presunto autor del delito contra la vida, el cuerpo y la salud - lesiones graves por violencia familiar en agravio de su padre.
 
Si, la violencia doméstica en el Perú no tiene castigo. ¿Otro favor de un juez para Daniel Mora declarando infundado el caso? De haberse llevado el procedimiento correspondiente, las declaraciones del hijo quizás hubieran detallado las circunstancias que lo llevaron a llegar a la casa de sus padres de madruga, con un cuchillo en la mano para atentar contra su progenitor. ¿Quizás fue una reacción ante una golpiza previa de su padre contra su madre?
 
Solo un detalle que muestra que la violencia en las familias peruanas es vistas por jueces y fiscales como violencia emotiva, algo que puede pasar en cualquier hogar, y no debe el poder judicial o ministerio publico entrometerse por cuanto la familia es sagrada. ¿Cuantos miles de casos similares han sido archivados en la fiscalía y juzgados del Peru? ¿Cuántas veces previo a un feminicidio una mujer denuncio a su conyugue?
 
Entre enero y noviembre del 2019, 165 mil casos fueron atendidos en comisarías, Centros Emergencia Mujer, centros de salud, entre otras dependencias del estado, de personas afectadas por hechos de violencia contra las mujeres, los integrantes del grupo familiar y afectador por violencia sexual.
 
Es una cifra impresionante, por cuanto solo es de denuncias, y sabemos que muchas veces un acto de violencia familiar no llega a ser denunciado o no pasa de comisaria, donde los policías advierten al agresor y a la agredida, les dan una charla sobre violencia familiar, amenazan al marido pegalón con la cárcel, y luego lo envían a casa nuevamente.
 
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) tiene mucho trabajo, no solo es necesario concientizar a las mujeres para que no callen y denuncien, sino a policías, fiscales y jueces, que deben entender que la violencia, aún dentro de la familia, es un delito, y no debe quedar impune.

Fotos: Diario El Trome


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